Jóvenes profesionales buscan trabajo en áreas distintas a las que estudiaron. Fuente: https://gestionsindical.com/wp-content/uploads/2024/10/Empleo-busqueda-1024×580.jpg
Por Ignacia Godoy
En la Región de Valparaíso, el desempleo juvenil se posiciona entre los más altos del país y muchos jóvenes descubren que el título universitario ya no garantiza oportunidades laborales.
Durante años, estudiar una carrera universitaria era visto como una garantía de estabilidad económica y crecimiento profesional. Sin embargo, para muchos jóvenes esa idea parece cada vez más lejana. Hoy, tener un título no asegura encontrar trabajo rápidamente ni desempeñarse en el área estudiada.
Valparaíso y la falta de oportunidades
La situación se vuelve aún más compleja en la quinta región. Según cifras del trimestre móvil diciembre 2025 – febrero 2026, la tasa de desocupación regional alcanzó un 9,2%, superando el promedio nacional de 8,3% y posicionando a Valparaíso como la segunda región con mayor desempleo del país.
El mercado laboral es cada vez más competitivo para los jóvenes. Mientras la fuerza de trabajo creció un 2,9%, la generación de empleo solo aumentó un 1,8%, evidenciando mayores dificultades para encontrar empleo, señaló la gerenta general de la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso (CRCP), Marcela Pastenes.
El título ya no garantiza trabajo
En Chile, el fenómeno del subempleo –personas que trabajan en puestos para los que están sobrecalificadas o fuera de sus carreras–, continúa creciendo entre jóvenes profesionales. Personas menores de 30 años con educación superior, casi 1 de cada 5 se encuentra sin trabajo.
Según cifras del Observatorio de Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), el desempleo entre personas con título de educación superior alcanzó un 8,6% durante el trimestre enero-marzo de 2026. Excluyendo el período de pandemia, se trata de la cifra más alta registrada hasta ahora, fenómeno conocido como “desempleo ilustrado”.
Por otra parte, quienes tienen un trabajo para el que están sobrecalificados o no ejercen en lo que estudiaron se encuentran en una situación conocida como subempleo. Un análisis del Centro de Investigación Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo (UDD), demuestra que ha aumentado un 45,4% desde 2022, con una expansión de 16% solo durante el último año.
Una carrera que no logró abrir puertas
La precariedad laboral afecta no sólo los ingresos, sino también la salud mental y la estabilidad. Deborah Cavada, joven de Valparaíso, titulada en 2025 de administración de empresas, asegura que la búsqueda de trabajo es agotadora. “Lo más difícil ha sido darme cuenta que uno pone años de esfuerzo a los estudios, pero eso no asegura encontrar oportunidades.”
Además, menciona: “La incertidumbre del futuro agota y cuesta mucho no compararse con el resto. Trabajo en una tienda como vendedora, pero desearía poder desempeñarme en lo que estudié”.
La sensación de incertidumbre aparece constantemente entre quienes deben compatibilizar trabajos temporales, entre ellos los más comunes: retail, cafeterías o empleos administrativos mientras continúan buscando oportunidades profesionales.
El caso de Deborah se replica en distintas profesiones. Sharlott Jiménez, titulada de Medicina Veterinaria de la Universidad Santo Tomás en Viña del Mar, continúa buscando ofertas laborales sin éxito. “Ya llevo tiempo trabajando en retail y eso me genera ansiedad, porque siento que me estoy demorando mucho en ejercer. Mientras más pasa el tiempo, más siento que voy olvidando lo que aprendí, comenta.

Miles de jóvenes buscando oportunidades laborales. Fuente: planv.com.ec/historias/sociedad/el-empleo-juvenil-la-gran-deuda-social-del-ecuador-y-america-latina/
Las razones detrás del fenómeno
El aumento del subempleo y las dificultades laborales no responden a una sola causa. Especialistas apuntan a distintos factores relacionados tanto con el mercado laboral como con el sistema educacional.
La economista y encargada del área de Opinión Pública del Centro de Estudios Públicos (CEP), Sandra Quijada, explica que uno de los principales problemas es el desajuste entre las necesidades reales del mercado laboral y las áreas que actualmente forman las universidades.
Además, según cifras del CEP, en 2006 un 29% de los trabajadores tenía educación superior, mientras que actualmente esa cifra alcanza un 55%. Esto ha provocado un aumento importante de profesionales en el mercado laboral, generando una competencia cada vez mayor entre titulados jóvenes.

Fuente: Chat Gpt.
Un futuro incierto
Para muchos profesionales, trabajar “de lo que sea” dejó de ser una experiencia temporal y comenzó a transformarse en parte de la realidad laboral de toda una generación.
Frustración, ansiedad y sensación de inseguridad profesional aparecen con frecuencia entre quienes sienten que el esfuerzo académico no siempre se traduce en oportunidades reales.
En medio de un escenario laboral cada vez más competitivo, muchos jóvenes continúan intentando encontrar estabilidad en un mercado que parece ofrecer cada vez menos certezas.

